Precalienta el horno a 190°C y prepara una bandeja con papel para hornear.
Pon a hervir agua en una olla y cocina el brócoli por 6-8 minutos o hasta que estén tiernos.
Escúrrelos bien y retira el exceso de agua con una toalla de papel.
Con la ayuda de un vaso aplástalos hasta que queden bien planos. Puedes poner el brócoli entre medio de dos papeles antiadherentes para que sea más fácil y no se peguen.
En un bowl pequeño mezcla aceite, orégano, paprika, sal y pimienta.
Ubica los brócolis sobre una bandeja para hornear con papel antiadherente, pincélalos con la mezcla anterior y cubre con abundante queso parmesano.
Hornea por 30-40 minutos, hasta que el queso esté dorado y crujiente. Sirve inmediatamente.